- A los grandes
- A un amor desconocido
- Alégrate triste enamorado
- Amanecer tardío
- Amante mía
- Amigo shakespeare
- Amistad ficticia
- Amor entre nubes de vapor
- Autoservicio Los Naguales
- Apagar al mundo
- Bendita
- Beso de aire
- Beso de papel
- Bienvenido
- Busco mientras espero
- Bienvenida a mi isla
- Canibalismo
- Como el agua
- Cuatro minutos
- Come de mí
- Desde el fondo
- Dios mujer
- Distancia
- Doce horas
- Elbucilis
- En sueños
- Hielo tibio
- Horóscopo
- Imagen
- Infinito
- Incontenible
- La guerra de los artistas
- La inspiración no es tuya
- Line jugando con Line
- Locura
- Luna risueña
- Le edad de un día
- Madurez
- Más me gusta
- Merecerte
- Mereciendo el paraíso
- Mi juramento
- Mi nuevo Padrenuestro
- Mi oración
- Mi sol
- Miedo confeso
- Muere pronto por favor
- Mundo de chocolate
- Mi mujer
- Milagros
- No me engañes
- No sin amor
- Nunca me regalas flores
- Ofrenda de olvido
- ¡Oh declamador!
- Para asesinarte
- Para una quinceañera
- Pequeñito amor
- Poema infinito
- Penumbra
- ¡Qué coraje!
- Satisfecho
- Si reencarno
- Siglos sin ti
- Sobrehumano
- Soñar y dormir
- Te estoy esperando
- Tierra de gigantes
- Tu regalo en Navidad
- Twilight Houston Bar
- Una señal
- Vendedor de tiempo
- Vorágine
- Visita fugaz
- Ya no existe
POEMAS 
LA EDAD DE UN DÍA
No me preguntes qué edad tengo, pues no contestaré como esperas que lo haga. No mencionaré una cantidad de años ni décadas, sólo contestaré que: ¡Tengo la edad de un día!
Pues en la madrugada resucito y maravillado a Dios le agradezco por la luz del día.
Por la mañana descubro cosas que no conocía o las veo como antes no lo hacía.
A medio día razono con madurez y decido aprovechar lo que me queda de vida, platicando con un amigo, pidiendo algún consejo o contemplando a una linda mujer, que es lo más lindo que existe en la vida.
En la tarde me doy cuenta de mis errores y pienso que no hice lo que debía o no hice mejor lo que podía.
Cuando el Sol se oculta, me lleno de melancolía, pues descubro que no aproveché al máximo mi existencia; escribo algo de valor, leo algo que me haga ser mejor y gozo la bendición de tener a quién amar.
Durante la noche le agradezco a mi Señor el haberme regalado este día, que es el más importante de mi vida y me comprometo a mejorar si la oportunidad se vuelve a presentar.
Finalmente sobre mi cálida cama muero, pero con un arrepentimiento sincero y con el deseo de hacer más valiosa mi vida, si es que Dios me quiere dar la oportunidad de vivir otro día.
Por eso, a diario me despido con cariño de todo lo que amo, demuestro sin temor mis sentimientos, perdono a quien me hizo daño, aprendo gustoso lo que no sabía, me deleito con la poesía, me arrepiento de lo que hice mal y le digo a Dios que lo amo de una forma excepcional.
Por eso no te diré lo que esperas que te diga, sólo te diré que: ¡Tengo la edad de un día!
Jousín Palafox Silva
Poesía Inculta
Copyright © Jousín Palafox Silva



