En el mar violento de este mundo de dolor, tristeza y
traición,
te ofrezco el refugio sagrado de la isla que es mi
corazón.
Si tus plantas caminan sobre mi suave arena,
sentirás la seguridad de mis brazos pequeña.
En este minúsculo paraíso, prometo que ni el
viento despeinará tu cabello
y sólo sentirás la caricia de mi tibio aliento
sobre tu perfumado cuello.
Bienvenida seas a ésta que es tu tierra prometida,
donde mi beso convertido en sol mañana a mañana
besará tu mejilla.
Te invito a que desembarques en mi isla,
a que dejes de arriesgarte en un eterno navegar.
Estoy seguro que en cuanto sientas la paz de su playa,
no querrás volver al mar.
Jousín Palafox Silva
Poesía Inculta
Copyright © Jousín Palafox Silva